Voy a empezar por lo difícil.
Hola, me llamo No soy la madre de Caillou y confieso que en casa, a veces, decimos “chocho”.
Hale, ya está.
Confesado, reconocido y asumido.
Voy a empezar por lo difícil.
Hola, me llamo No soy la madre de Caillou y confieso que en casa, a veces, decimos “chocho”.
Hale, ya está.
Confesado, reconocido y asumido.