Acerca de tu Alta Capacidad de hacer mi mundo fascinante

Eras sólo un bebé cuando empezó a asombrarte el mundo, ese mundo que mirabas con los ojos muy abiertos desde tu sillita, en silencio, profundamente, sin sonreír, como si tu cabecita ya alcanzara a comprender lo que los mayores apenas intuíamos…

Eras sólo un bebé… sólo un cominito, el comino de mamá… Y ahora, mírate, ya eres toda una Ingeniera… La Ingeniera de Cominos de mamá.

Rabietas, preguntas incómodas, análisis mordaces e incluso incisivos de la realidad… Todo llegó tan pronto… Afirmaciones rotundas de esas que desarman, que hacen caer los brazos y escapar el aliento por unos labios imposibles de cerrar -“si yo os quiero a los dos igual, mamá… pero es que estoy mejor contigo”- o de esas otras que se clavan como espinitas minúsculas… de esas que no eres capaz de ver pero que cada vez que respiras, duelen -“esta vez va a ser como la otra, ¿verdad mamá? otra vez papá va a hacer lo mismo”…

Consejos siempre acertados pero poco oportunos con apenas cuatro años -“mamá, si sigues haciendo el mismo movimiento con el coche no saldrás nunca de esta columna. Lo que tienes que hacer es girar el volante cada vez un poquito menos hasta que lo desencajes”-. Intentos desesperados por entender la empatía a pesar de que la lógica anima a lo contrario -“mamá, ¿por qué lloras por esa niña que está malita si no la conoces de nada?”…

Obviedades que ya lo eran con tres años, con cuatro, con cinco… como que ahí hay “¡dos bes de mi nombre, mamá!” al pasar por un BBVA al salir de la guardería; o como que en el cartel de “túnel de lavado” pone “túnel de lavado”… y yo sin saber que tú ya sabes leer… como que el más tonto es el que pregunta… ni tú que eres tú, ni yo que soy yo… simplemente el que lo está preguntando.

Asuntos realmente importantes, como saber si la velita que indica que Jesús está en su Casa la enciende el Padre Fernando antes de que los niños entren al oratorio en Infantil, o si Dios de verdad tiene un dedo mágico para crear todas las cosas, o por qué, si La Tierra es redonda y nosotros estamos por fuera, no tenemos la sensación de ir cabeza abajo y tampoco nos caemos, o qué hay detrás del guiñol del tercer cumpleaños de mi compañera de clase en la guardería, o qué puedo inventar cuando sea mayor para que no te mueras nunca, mami…

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Hoy -este día, a esta hora- has cumplido ocho años. No sé qué pasará dentro de unos meses, no sé qué dirán los expertos que aún no te conocen ni los ignorantes que, después de todo este tiempo, apenas se han molestado en comprenderte. Esos que no han vivido horas de coche contigo tratando de resolver por qué la Luna se mueve, o por qué los árboles parece que corren con nosotros si están plantados en el suelo, o por qué las gotas de lluvia suben por la ventanilla si la lluvia cae hacia abajo… Esos que no han llegado al Núcleo contigo, que no han dejado de dormir ni una sola noche pensando qué pasa, qué pieza no encaja, qué se puede hacer mejor, qué necesitas tú y sólo tú…

Yo sólo sé que siempre, desde que llegaste al mundo, has tenido un montón de Altas Capacidades: Alta Capacidad de asombro y de asombrarme; Alta Capacidad para sacarme de mis casillas y llevarme de nuevo a ellas; Alta Capacidad para agotar mi ya de por sí mermada paciencia con tu más que enorme capacidad de preguntar, de responder, de razonar, de debatir, de rebatir, de no conformarte con un “porque lo digo yo, que soy tu madre”…

Alta Capacidad para hacer que te quiera, que quiera quererte más, que quiera quererte mejor, que quiera aprender a contarte todo lo que tú quieres saber; Alta Capacidad de hacerme madre… pero no la de Caillou… tan sólo una mamá de ésas… Alta Capacidad para hacer del mundo -mi mundo- un mundo, sin duda, infinitamente más divertido, más entretenido, más rico, más completo, más complejo… mejor. Un mundo, sin duda, mejor.

No cambies nunca, cariño mío. Eres fascinante. Y eso no lo mide nadie…

 

2 comentarios en “Acerca de tu Alta Capacidad de hacer mi mundo fascinante

  1. Tienes una hija muy especial y un largo y no fácil camino que recorrer a su lado … pero no te preocupes, tú también tienes una alta capacidad o capacitación para saber o buscar la mejor manera de “proteger y guiar” a tu ingeniera de cominos; ya sabes que siempre he dicho que nuestro Comino mayor es una adulta “apatrada” en un cuerpo de niña pero el día que rompa el envoltorio y se muestre en todo su esplendor va a dejar boquiabiertos a más de uno. Nosotros, su familia, siempre estaremos orgullosos de ella y tú verás recompensados todos tus esfuerzos y serás la madre más feliz del universo y sentirás que la madre de Caillou, a tu lado, no es más que una principiante 😊😊😊😊😊😊😊

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