Una perra en la cama

—Mamá, ¿qué es ser una perra en la cama? —me pregunta mi Koala de 7 años con su voz dulce y cantarina y sus enormes ojos redondos y curiosos clavados en los míos -ojerosos, cansados y atemorizados-.

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Beben y beben… ¿Pero qué beben?

Me recuerda  Facebook por qué un día como hoy, hace tres años, decidí prohibir los villancicos en casa… La “culpable”, cómo no, fue la Ingeniera de Cominos, que entonces tenía 5 años.

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It’s a kind of ‘logic’

akindoflogic

Estoy empezando a plantearme seriamente dejar de conducir a solas con la Ingeniera de Cominos. Yo creo que aprovecha que voy atada y sin posibilidad de escape para atacar a traición y por la retaguardia.

–¿Te puedes creer, mamá, que hay niños que piensan que los Reyes Magos no existen?
¡Que son los padres, dicen!– me suelta hace unos días así, a bocajarro.

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Dudas de cine

El cine es siempre una fuente de conflicto para mi Ingeniera de Cominos, que es incapaz de sentarse a ver una película y disfrutar de lo que ve, sin más, como hacemos el resto de los mortales. ¡Que se lo digan al Niño Pizo! Menudo verano se ha pasado el pobre viendo Harry Potter en bucle e intentando dar respuesta a las innumerables cuestiones de su prima, a la que no le cuadraba casi nada de la historia… Sigue leyendo

Acerca de tu Alta Capacidad de hacer mi mundo fascinante

Eras sólo un bebé cuando empezó a asombrarte el mundo, ese mundo que mirabas con los ojos muy abiertos desde tu sillita, en silencio, profundamente, sin sonreír, como si tu cabecita ya alcanzara a comprender lo que los mayores apenas intuíamos… Sigue leyendo

Cita

La prima ‘Japy Japo’

La Ingeniera de Cominos, el Koala y Pequeña Plon tienen la suerte de tener una súper prima, Japy Japo, que se lleva apenas 6 semanas con la Ingeniera. Todas juntas son Las Petar, las “petardas”, porque así las bautizó el Niño Pizo cuando vio, desesperado, que de las barrigas de su madre y de su Tía-i no hacían más que salir niñas y más niñas…

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Cita

Ser o no ser… una mandarina

De vez en cuando me pongo estupenda y tomo decisiones trascendentales del tipo “¡en esta casa se toma fruta de postre y punto pelota!”, cosa que a mis hijas no les sienta excesivamente bien, sobre todo a la Ingeniera de Cominos y a su tendencia natural a cuestionar todos y cada uno de mis actos.  Sigue leyendo

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¡Feliz Cumpleaños a mí!

Mi Ingeniera de Cominos me dijo hace unos días, de buena mañana, que no se creía que todavía no fuera cuarentona. Yo me hice la súper indignada y le dije: “vale, saca papel y lápiz, que vas a restar: 2017 menos 1978”. La idea le debió parecer aterradora porque acabó cediendo. “¡Vale, vale! ¡¡Te dejo que seas treintaynueveona!!”

El tema no es nuevo… Hace ya tres años, cuando ella no tenía todavía 5 y yo me encontraba en la flor de la treintena, me regaló esta bonita reflexión mientras le hacía trenzas frente al espejo:

– Mamá, ¿tú sabes lo que te va a pasar?
– No sé… ¿qué me va a pasar?
– Pues que te vas a hacer una viejecita así “¡arrugada, arrugada, arrugada!” (mientras encogía los codos y los deditos como si estuviera contando monedas)
– ¡Hombreeeeee! ¡Jolín, qué cosas me dices, hija! ¿y a ti? ¿qué te va a pasar a ti?
– Pues que me haré mayor como tú eres ahora
– Claro… y tendrás tus bebés y serás mamá como yo… ¡pero para eso queda muuuuuuucho tiempo!
– Sí… pero para lo tuyo queda menos.

¡Feliz cumpleaños a mí!