Hoy es el día perfecto para compartir esta canción, sin duda una de mis «prefes ever» desde que la oí en la televisión hace más de 20 años. Sigue leyendo
Hoy es el día perfecto para compartir esta canción, sin duda una de mis «prefes ever» desde que la oí en la televisión hace más de 20 años. Sigue leyendo
La vida te trae, te lleva, te da, te quita… a veces te sacude, otras te eleva y te hace volar; en ocasiones marea hasta hacerte desear a gritos que pare todo… que tú te bajas… pero en medio de toda esa locura LA VIDA, con mayúsculas, siempre te ofrece un lugar seguro al que volver. No importa dónde, Amiga… nos seguiremos encontrando.
Dos años tomando decisiones y, sobre todo y por encima de todo, siendo INMENSAMENTE FELIZ. Realmente pienso y siento que no puedo pedirle más a la vida (bueno… venga… el euromillones…) y eso hace que todo, absolutamente todo, se vea de otro color. Sigue leyendo
Hace un par de días, La Hermanica mandó esta imagen al grupo de WhatsApp que tenemos con LaMamma con el comentario «así somos nosotras!» y un emoticono de sonrisa con mofletes colorados. Sigue leyendo
De Gil de Biedma aprendí que la vida iba en serio, aunque ya sabía por Marisol que en realidad no era más que una tómbola. Sigue leyendo
Hoy en el metro he coincidido con un montón de chavales que venían de la manifestación contra los recortes en Educación. Al salir del vagón, caminando por el vestíbulo, el chico que iba delante de mí se ha sacado un montón de cáscaras de pipa del bolsillo de la cazadora y las ha tirado al suelo mientras hablaba con sus amigos. Con toda naturalidad, sin ni siquiera pararse a pensar lo que estaba haciendo. Llevaba un cartel sujeto a la cabeza con una gomita que decía «Educar no es igual que amaestrar».
Si algo tengo que agradecerle al Periodismo es haberme dado la oportunidad de conocer en profundidad a gente tan especial, tan grande, tan maravillosa y tan increíblemente humana como Antonio Mingote. Recuerdo casi palabra por palabra nuestra conversación, pero de ese encuentro guardo, sobre todo, el ambiente mágico de la terraza de su casa, con el Cerro de los Ángeles de fondo y ese atardecer increíble que inundaba la estancia, el respeto y el cariño con los que me trató y esta foto que todavía hoy miro de vez en cuando para recordarme que la vida puede tener mucho sentido…
Descanse en Paz, amigo Mingote. Puede usted marchar con la satisfacción del trabajo bien hecho y la vida bien llevada.